La realidad es que nadie desarrolla una mentalidad disruptiva de la noche a la mañana. Tampoco basta con leer un libro o asistir a una charla inspiradora. Se construye enfrentando problemas reales, cuestionando la forma tradicional de hacer las cosas y aprendiendo herramientas que ayuden a tomar mejores decisiones en escenarios de incertidumbre. Esa fue...

