Hoy muchas empresas quieren innovar y “ser disruptivas”. Sin embargo, en el camino suelen cometer errores que terminan frenando sus propios procesos de transformación. La disrupción no nace solo de implementar tecnología o usar metodologías ágiles. Requiere entender problemas reales, validar el negocio y cambiar la forma de trabajar. Creer que la disrupción nace solo...

